¿A qué edad deberían leer y escribir los niños?

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El tema de la lectoescritura es muy controversial. En nuestro sistema nacional, y como se nos ha enseñado, a la edad de 4 años “ya se debe conocer las vocales”, a los 5 “las letras del abecedario “, a los 6 “escribir y leer frases” y, de ser posible, leer un libro.

Pero ¿están los niños realmente interesados en conocer las letras, identificarlas, escribirlas y leerlas? Se debe tener en cuenta que cada niño tiene diferentes intereses y formas de aprendizaje en cuanto a sus ritmos.

En mi experiencia, debo comentar que los niños comienzan su proceso de iniciación a la lectoescritura desde el garabateo a la edad de 1 ó 2 años y trasciende por medio del dibujo creativo, cuando comienzan a realizar pequeñas representaciones graficas que brindan significado. Y dentro de este proceso colorear, pintar y dibujar son trascendentales.

En cuanto a la lectura, los niños comienzan leyendo por medio de observación de imágenes, a las cuales ellos brindan sus propias interpretaciones, pues las percepciones son diferentes.

El proceso de lectoescritura que todos conocemos se entiende de esta manera:

La escritura: “el sistema de representación de palabras e ideas por medio de letras u otro conjunto de símbolos gráficos convencionales”. La lectura: “la actividad de interpretar y descifrar el valor fónico de una serie de escritos”. Este proceso es el sistema tradicional de lograr aprender el lenguaje y comunicarnos. Los niños desarrollan este proceso al momento en que se sienten listos y preparados. Dicho proceso debería motivar en los niños, al no hacerlo, el aprendizaje no es significativo y por ende la experiencia de aprendizaje se vuelve nociva y traumática.

Este interés es relativo y puede aparecer alrededor de los 4 años. Usualmente inicia cuando quieren saber cómo se escribe su nombre, cómo identificarlo, y luego conocer las letras del abecedario. El proceso de lectoescritura debe ser interesante y divertido para el niño, pues por medio de este, desarrollará el lenguaje y adquirirá nuevos conocimientos.

En nuestro país existe mucha presión hacia los niños para leer y escribir. Y si un maestro no logra que su alumno aprenda a leer y escribir a los 6 años, el docente y la institución son etiquetados negativamente. Pero los niños en estas edades no necesitan codificar y descodificar palabras y frases. Lo primordial es desarrollar la imaginación y creatividad que luego potenciarán al máximo el desarrollo de su pensamiento y habilidades.

Esto es lo esencial en la enseñanza aprendizaje de los niños en edades preescolares. También es necesario darle importancia a su natural espontaneidad y curiosidad, a la capacidad de investigar y explorar su entorno.

Según Pail Robert, director del Colegio Nelson Mandela, de Clarensac, Gard, Francia, en Finlandia los niños comienzan a aprender y leer a los 7 años, al igual que en las escuelas en Reggio Emilia, Italia. Robert menciona que “antes que los niños aprendan a leer y escribir en el jardín de niños (de 1 a 6 años) y en la educación preescolar (de 6 a 7 años), debemos despertar las aptitudes de los niños, sus habilidades y su curiosidad. Antes de aprender a leer, deben aprender a hacer algo más importante: aprender a pensar”.

Por otro lado, el doctor en Psicopedagogía y psicólogo español con especialización en el sistema finlandés, Xavier Melgarejo, del Colegio Claret Barcelona, menciona: “Antes de los 7 años lo único que deben hacer los niños es jugar, y al cumplir la edad, comienzan a aprender de una manera contundente. Asimismo, el hecho que los niños comiencen a leer a los 7 años es porque el cerebro esta preparado para hacerlo”.

Cabe mencionar entonces, que no debe haber prisa para que los niños de educación infantil y preescolar aprendan a leer y escribir, es importante que ellos mantengan la ilusión y las ganas de aprender por medio del juego, a manipular, explorar, lo que les preparará a la iniciación de la escritura. Para este proceso también su cuerpo debe estar listo y parte de esta maduración es el buen desarrollo en su motricidad fina. Los niños deben tener buen control de la mano, precisión en sus dedos, coordinación ojo-mano, y se evite así una posición forzada a la que su cuerpo no está aún preparado. Eso es lo que creemos y hacemos en Reggio Emilia Kinder, darle su espacio, que experimente, que otorgue sentido y descubra la utilidad de esta habilidad. Se trata del proceso.

Miss Cristi – K4 y K5 REK

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